miércoles, 6 de octubre de 2010

De tal astilla, tal palo

Te miro; de pie, desde el marco de la puerta, miro tu cuerpo inerte que exige dormir para sumergir en un fundido en negro lo que sale a la superficie a la luz de los ojos abiertos. Acostada, dejada y alejada de ti misma, respiras mientras te sigo mirando, y siento y comprendo el dolor y la impotencia que debías albergar cuando me mirabas tú a mí desde ese mismo marco, preguntándote cómo abrir la ventana para que entrara el aire y no me ahogara al despertarme.

Sé que encontrarás la manera, por ser el galgo que ha engendrado a la casta. Pero quizás, además de saber levantarse, sea práctico aprender a caer de pie.

Yo, por el momento, me sigo pelando las rodillas. Pero de ahí a los pies ya queda algo menos.

viernes, 10 de septiembre de 2010

E

- Ei! Estàs?
- Estic... estic encaboriada, esbossant edificis efímers, embalant estones, esborrant escenes, elucubrant esperant entendre. Eixuta, envellida, encallada estic!
- Emmelangida, encara embotelles esperances estúpides, entenc.
- Exacte.
- Ets estranya.
- Ego? En efecte. És l’encant.
- Espantada?
- En excés.
- Ella... ens espera?
- Ella... ella, embogida, fuig.

viernes, 13 de agosto de 2010

Momentum

A veces los momentos no se encuentran a sí mismos. Son momentos sin momento, sin oportunidad por inoportunos, pasto del apetito de la arena por nadar a contracorriente del mar del tiempo.

No todos se desvanecen. La subida de la marea revuelve la arena y los devuelve a la superficie según el ir y venir de las olas. Es entonces cuando la luna se pronuncia y les da o no la oportunidad que no tuvieron para ser el momento por ser el momento de ser.

Este es uno de esos momentos. Ahora lo es.

martes, 12 de enero de 2010

Advise

No vuelvas a mezclarte con mis sueños, por favor. La combinación resultante es altamente perturbadora, y bastante perturbada está ya mi mente trans-lúcida.

El que avisa no es traidor. O cumples, o tendré que cerrarme a cal y canto.

Como si te importara.

Tendré que exportarte yo, pues. Sólo tengo que recordar tu nombre para poder rellenar el formulario.

martes, 22 de diciembre de 2009

Paradoja paradoxal

A veces siento que, de tanto querer ser yo misma, me convierto en otra persona, y que siendo la que no soy, soy más yo que nunca.